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sábado, 21 de diciembre de 2019

Salida nº 7




Toqué fondo y nadie vio que por dentro
yo no me encontraba.

A veces siento un vacío
que me llama a regresar,
pero no vuelvo por mí,
no escucho mi propia llamada,
ni las sirenas de alerta.

Me rompo,
me dejo caer,
esperando tocar aún más fondo.

Y en ese abismo que me consumía,
lleno de recuerdos,
golpes emocionales
y páginas arrancadas
de incendios descontrolados...
entonces,
un día que ni siquiera recuerdo,
apareciste tú,
bueno,
yo te vi.

Te vi hace mucho.

Y ahora no quiero dejar de verte,
ni de sentir estas ganas que me provocas
incluso sin tocarme,
porque tu risa
ya me mata,
ya me duele,
ya no controlo
lo que me haces,
mientras dejo
que vuelvas a coserme.


domingo, 11 de agosto de 2019

Pornografía emocional.

image

No he visto imagen más hermosa que
esa curva que dibujas en mis labios,
ni la de tu cadera
estrellándose contra la mía.

Desde que llegaste,
miles de preguntas me asaltan,
porque te colaste en ese hueco inútil
y frío que a veces se pierde de sitio,
cuando un poco de calor lo atraviesa;
y aún no encuentro respuesta a las dudas
que con cada gesto me lanzas,
porque has vuelto a apretar esos miedos
que me impiden abrir las puertas
que me llevan más adentro de mí.

Siento cómo desciendes por mi cuello,
tus manos firmes tras mi nuca,
tu lengua explorando sin descanso;
no te cansas de verme sufrir.

Te encanta ese poder que te entrego,
mantenerte viva un instante más,
proclamarte reina absoluta
de mis miedos y mis incendios
que llevan tu nombre marcado a fuego.

Y no sabes cuánto me excita darte todo.

Mi villana más temida,
mi heroína más valiente,
mi jodido cuadro de Rembrandt.

Hazte un poco más la dura,
déjame lamer tus sombras.

domingo, 28 de abril de 2019

Abril en Marzo.


Dime qué quieres a cambio de dejarme respirar. He sangrado hasta vaciarme, hasta sacarte de dentro, y sanar las heridas que dejaste. Borrar la imagen de tus manos apretando mi cabeza contra la pared, mientras te negaba mil veces, aferrándome a la idea de que volverías... Pero solo conseguí retorcerme en la noche, envuelta en canciones que llevaban tu nombre, apretando el vaso para cortar el dolor. Seguí jugando con la incertidumbre, como si fuera esperanza, y me quemé, cambiando ese dolor por besos baratos. Ahora solo quiero que todo termine. Que deje de ser abril, que no me pidas imposibles en este marzo que me oprime, que no acaba de ahogarme con sus días. Porque si supieras cuánto te odio, sería igual a la forma en que no puedo dejar de quererte. Me asfixias, me desbordas. Nunca debí construirte ese palacio, porque ahora no consigo derribar sus muros para que caigas del altar que te levanté.